Cerro de las Carboneras (1.463)

 ASCENSIÓN DESDE EL PUERTO DE TÍSCAR

POR EL LOMO ORIENTAL, CON EL CERRO DEL MADROÑAL (1.417)

La modestísima Sierra de Quesada constituye el extremo suroccidental del conjunto de cordales de Cazorla - Segura. Volcada sobre el valle del Guadiana Menor, se trata de una montaña breve y de modesta altitud, sin formas especialmente llamativas. Las ascensiones son siempre muy cortas, aunque explosivas, con fuertes pendientes y terreno movido. El principal atractivo son las vistas sobre algunos de sus vecinos mayores, Rayal y Gilillo, aun lado, y algunas de las grandes sierras andaluzas, como la de Baza, Nevada y Mágina, al otro.

La ruta traza un itinerario circular a partir del Puerto de Tíscar, ascendiendo a la cumbre por su lomo oriental para luego continuar el cresteo al norte hasta el Collado del Madroñal, desde donde, buscando siempre el terreno más conveniente, se desciende al este para retornar.

El Cerro de las Carboneras desde el este

SITUACIÓN:

  • Zona: Sierras de Cazorla, Segura y Alcaraz (Cadenas Béticas)
  • Unidad: Sierra del Pozo
  • Base de partida: Quesada (Jaén)

ACCESO: La población jiennense de Quesada está situada en el sureste de la provincia, al pie del extremo suroccidental del complejo montañoso de Cazorla-Segura; concretamente, entre las estribaciones de las sierras de Cazorla y el Pozo. La ruta parte de la Fuente de las Carboneras, situada junto al Puerto de Tíscar, unos 9 km al sur de Quesada. Puedes calcular un itinerario desde tu lugar de origen hasta allí en el siguiente link a GoogleMaps.

OTROS DATOS:

  • Cota mínima / máxima: 1.168 / 1.463
  • Mi tiempo efectivo: 1h31
  • Mi tiempo total: 2h03
  • Dificultades del terreno: Muy fácil. Tramos sin senda, con pendientes muy fuertes e incómodos por piedras sueltas.
  • Track para descargar en Wikiloc

Mapa tomado del visor Iberpix. ©INSTITUTO GEOGRÁFICO NACIONAL DE ESPAÑA

LA RUTA: En el Puerto de Tíscar, tomar una pista forestal que sale al sur y luego, pasadas unas casas, gira al SO para remontar una torrentera, ya transformada en un camino más estrecho y peor. Donde gira para atravesar el cauce, dejarlo por una senda borrosa que sale a la izquierda (E), remonta la ladera en diagonal y, pasado un lomo, entra en la Cuesta Vadillo. Dejar entonces la traza por la derecha (SO) para, por terreno cómo y despejado, alcanzar sucesivamente la cuerda oriental y la cima del Cerro de las Carboneras.

Seguir por la cuerda a la derecha (N) hasta el Cerro del Madroñal y, desde ahí, la de la izquierda (NO) hasta el Collado del Madroñal. Tomar a la derecha (E) la senda que lo atraviesa, la cual conduce al Puerto de Tíscar.

Croquis de la ruta sobre ©GOOGLE EARTH

COMENTARIOS: Ascensión muy breve y sin apenas dificultad, aunque bastante explosiva en lo físico. Como ya comenté su atractivo reside en la sucesión de perspectivas privilegiadas que hay de la Loma del Rayal a lo largo de la mayor parte del recorrido. Soy de la opinión de no merece la pena un desplazamiento de varias horas de coche para esta actividad, pero, si uno anda por allí por otros motivos y quiere dar buen empleo a un ratito, esta ruta es muy recomendable.

RELATO GRÁFICO:

Desde el puerto de Tíscar, se ve la ladera de las Carboneras, aunque el pico que se ve dominar el paraje no es la cumbre, sino el segundón Cerro del Madroñal. Comencé a caminar por, entre las varias pistas que convergen aquí, la que se dirige al sur, la cual queda algo a la izquierda de la imagen.

Enseguida entré bajo los pinos . Los huecos en los árboles a mi izquierda, me dejaban ver ya…

… la Loma del Rayal, que se extendía al otro lado del puerto. Aunque su visión sería una constante a lo largo de casi toda la ruta, la perspectiva cambiante no dejaba lugar a la monotonía.

Tras bordear una casa, el carril acabó en una pequeña explanada. Allí, giré a la derecha (SO) por un camino menos ancho que remonta una torrentera. Cuando éste gira para cruzar el cauce, lo dejé por la izquierda (E), por…

… una traza estrecha, pero clara, que va remontando la ladera en diagonal, al tiempo que abraza el monte.

Tras cruzar un lomo, la senda se empinó bastante.

Al salir del pinar, nuevamente disfruté del panorama de la Loma del Rayal, acompañada ahora por el Gilillo, ya en la Sierra de Cazorla, por donde se prolonga el cordal hacia el norte.

También, la pendiente se incrementó hasta ponerse el terreno de manos, casi literalmente. Al llegar a la banda de roca que se ve en lo más alto de la ladera, aparecieron al otro lado…

… algunas montañas de más al sur. Pude reconocer las sierras de Baza y Filabres que se extendían sucesivas por detrás del solitario Jabalcón. Estaba la Cuesta Vadillo y giré a la derecha (SO) para, ya…

… sin senda, pero por terreno despejado y cómodo, remontar este ancho lomo hasta…

… llegar a la cota marcada como 1.435 en el mapa, donde la cuerda se define, aunque siguió siendo ancha y suave, sin dificultad ninguna, hasta la cima del Cerro de las Carboneras. Por cierto, que aquí se ve también, a la derecha, el del Madroñal, que marca la ruta de descenso.

Desde la cumbre, descubrí, al oeste la Sierra de Mágina, por desgracia apenas visible debido a la calima. Más a la izquierda, …

… en el arco meridional la atmósfera se aclaraba según iba volviéndome hacia oriente. Así, Sierra nevada se veía borrosa, pero las crestas de los Filabres o las Estancias estaban bastante bien definidas. Continuando el giro, …

… al sur se extendía el lomo por el que había llegado y, más allá, quedaba la perspectiva interrumpida por las estribaciones meridionales de…

… la Loma del Rayal, con el mar de pinos del pie de monte estrellándose contra los acantilados de la cara norte.

En fin; acabé la vuelta de horizonte al noroeste, donde se alzaban el Cerro del Madroñal y el cónico Vitar más allá. El paso hacia aquél, por donde iba a iniciar el retorno, estaba interrumpido por una importante caída vertical que cerraba el paso. La evité por la derecha (E), bajando por…

… unos escalones muy fáciles, Luego, la cuerda se presentó sin dificultad, pero a media distancia, me encontré con…

… un par de breves pasajes escabrosos, incómodos por los cantos y matojos que crecían donde más estorbaban.

En la subida final al Cerro del Madroñal, pasado en collado intermedio, la cuerda volvió a ser ancha y herbosa.

Más de la cima del Madroñal, el cordal de la Sierra de Quesada se prolongaba al noroeste hasta el Cerro de Vitar, otro bonito monte. Tenía que ir hacia el collado que tenía a mis pies, pero no descendí directamente, sino que empecé por la derecha (NE), donde, frente a…

… la Loma del Rayal, encontré el arranque de…

… una senda que bajaba por el flanco del cordal.

Acabé en el Collado del Madroñal, donde tomé a la derecha (E) el…

… camino, mejor acondicionado, que va descendiendo en diagonal, mientras contornea la falda del monte, hasta…

… una caseta junto al Puerto de Tíscar, a pocos metros de donde había aparcado el coche.

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